Usurparon una casa de los Kirchner en Río Gallegos: Máximo pide a la justicia que se haga cargo

El hecho se registró en una de las 26 propiedades que tiene la familia Kirchner. El diputado Máximo Kirchner culpó a la Justicia y pidió que se hagan cargo de lo ocurrido.

Una de las casas que tienen los Kirchner en Río Gallegos fue usurpada y Máximo Kirchner culpó a la Justicia y pidió que se hagan cargo de lo ocurrido. Se trata de una de las 26 propiedades que integran el Condominio de Máximo y Florencia Kirchner. El inmueble se encuentra bajo intervención judicial en una causa por lavado de dinero y el hijo de la vicepresidenta quería entregárselo a su expareja.

El Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) no le entregó el manejo de la casa a los Kirchner, sino sólo el permiso para su uso con algunas exigencias. A raíz del deterioro que dejó el último inquilino, el TOF 5 había ordenado a la interventora que se realicen las reparaciones necesarias. La pandemia impidió los trabajos y en las últimas semanas usurparon la propiedad. La defensa de Máximo denunció a la interventora por no haber cuidado el inmueble.

Según consigna Clarín, la casa se encuentra en Río Gallegos, sobre la calle 25 de Mayo. Y es una de las 26 propiedades de la sucesión del ex presidente Néstor Kirchner. Cuando ese proceso concluyó, se creó el Condominio Máximo y Florencia Kirchner. Para entonces, la actual vicepresidenta había cedido en partes iguales todos sus bienes a sus hijos.

En el marco de las causas judiciales, en junio de 2017 se designó como interventora a Raquel Moyano. Su manejo de las propiedades de los Kirchner derivó en varios reclamos por parte de la defensa de la familia. Algunos inmuebles nunca más lograron alquilarse y hay hoteles que aún se mantienen cerrados. Incluso la Casa Patagónica Los Sauces sufrió un marcado deterioro y la Justicia autorizó a la familia a realizar las reparaciones correspondientes para que su valor no decrezca.

Previo al inicio de la cuarentena, el abogado Carlos Beraldi presentó un escrito en nombre de Máximo Kirchner, donde pedía recuperar el manejo de una de las propiedades para su ex pareja e hijos. Se trata de un inmueble que se encontraba en alquiler, pero al recuperar su posesión también detectaron que estaba muy deteriorado.

Esa propiedad en lo formal contaba con un inquilino, pero en la realidad había quedado prácticamente “usurpada”. No se pagaba el alquiler y después de un reclamo judicial se consiguió la orden de desalojo. Luego, la intervención ordenó realizar las reparaciones necesarias.

Pese a estar tapiada, en los últimos días se registró un ingreso forzoso que se denunció en la comisaría de la capital santacruceña y devino en otra causa judicial. De esta manera, la defensa de Máximo se opuso a aceptar el inmueble sin las refacciones correspondientes. 

Al fundamentar esta medida, Beraldi cargó contra la interventora y dijo que hace ya más de tres años, “Máximo y Florencia Kirchner fueron despojados de todas las propiedades de las que resultan titulares.

Finalmente, se requirió en el mismo escrito que a la mayor brevedad se “refaccione el inmueble para luego ser restituido a sus legítimos propietarios en el estado que corresponde”.