Messi se va del Barcelona, el fin de una era

Una de las tantas frases que suele utilizarse en el fútbol es aquella que dice que ”ningún jugador está por arriba de los clubes”. También es pertinente acotar que, como la mayoría de las frases determinantes, podría tener su excepción con Messi y Barcelona. Cuando llegó, la institución deambulaba por la Liga y mendigaba clasificaciones a copas europeas. Con el ”10” llenó las vitrinas y las camisetas del blaugrana se venden por todo el mundo.

Si pasa algo con los grandes, retumba en todo el mundo. En términos deportivos, la salida de Lionel del club donde estuvo dos décadas es la noticia del año. Con la partida del argentino, quien envió un telegrama al club avisando sus intenciones de ejecutar la cláusula, finaliza uno de los ciclos más exitosos de la historia del fútbol.

Harto de lidiar con la dirigencia que encabeza Bartomeu, el jugador decidió ponerle fin a 20 años de vínculo con la institución catalana. Las razones de su salida son varias, pero es el desgaste que experimenta desde 2015 el que lo lleva a tomar esta decisión. La floja gestión de la directiva blaugrana es principal responsable de su salida. No son pocos los que piensan que con la sucesión de ”errores”, la llegada de Kouman y la salida de Suárez, en realidad estaban buscando que el rosarino se fuera.

Cuando llegó a comienzos de los 2000, la institución lo acuñó y lo formó con jugador y como persona. Pero Messi devolvió aquella inversión, que incluyó pagarle su tratamiento hormonal, con el mejor ciclo de la historia del Barcelona y uno de los mejores que se hayan visto en el fútbol. Fue la figura durante 15 años y hasta en los peores momentos se hizo cargo de temas que no le correspondían.

En un tiempo donde no es común como antes que los jugadores pasen toda su carrera en el mismo lugar, Messi parecía destinado a ello. En más de una oportunidad, el capitán de la selección argentina había manifestado su deseo de retirarse en el sitio que lo vio debutar como futbolista en 2004.

Pero los últimos cuatro años, hubo resultados que fueron consecuencia del mal armado de los planteles. Barcelona vendió por cientos de millones y con el dinero eligió mal. Griezmann, Dembelé, Arthur y otros tantos, no fueron ni la mitad de Neymar, Dani Alves, Xavi, Iniesta o Dani Alves.

Además, quien fuera su compañero en 2011, integrando uno de los mejores equipos de la historia con Guardiola como DT, tampoco tuvo palabras felices para con el plantel del cual Messi es referente. “Muchos jugadores no estaban satisfechos ni trabajaban mucho y también había un tema de comunicación interna”, deslizó Abidal a comienzos de año para explicar la destitución de Ernesto Valverde como técnico.

Lionel salió al cruce por instagram y fue contundente: ”cada uno tiene que ser responsable de sus tareas y hacerse cargo de sus decisiones. Los jugadores de lo que pasa en la cancha y, además, somos los primeros en reconocer cuando no estuvimos bien. Los responsables del área de la dirección deportiva también deben asumir sus responsabilidades y sobre todo hacerse cargo de las decisiones que toman. Por último, creo que cuando se habla de jugadores, habría que dar nombres porque sino se nos está ensuciando a todos y alimentando cosas que se dicen y no son ciertas”.

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Entre los destratos y un plantel desbalanceado que no pudo responder a las expectativas y pasó un papelón histórico en el 8-2 ante Bayern, la salida del zurdo surgido en Newell’s encontró razón de ser.

Es evidente que Lionel no toma este camino sin consultarle a su familia ni haberlo pensado antes. Los posibles destinos marcan ciudades como Manchester o París, donde amigos suyos de la selección lo esperan con los brazos abiertos y donde, fundamentalmente, hay dueños de clubes con billetera abultada para pagar la cláusula y el contrato alto del 10.