Evalúan cambios en la política monetaria ante un dólar descontrolado

Las autoridades del Banco Central, en el centro de la tormenta. No se descartan anuncios en las próximas horas. Será clave tranquilizar la divisa cuando el martes abra el mercado. Se acentúa la interna entre el ministro Martín Guzmán y Miguel Pesce.

La distorsión que está sufriendo la economía hace inviable cualquier proyecto posible de recuperación.

Y uno de los desvíos está dado en el mercado cambiario.

Las últimas medidas aplicadas por el gobierno nacional apuntaban a corregir las presiones que existían sobre el dólar. Lejos de ello, la situación se complicó aún más y ayer el paralelo –referente de parte importante de la economía– tocó los 167 pesos, cifra que colocó a la brecha con el oficial por arriba del 110%.

“El dólar a 60 pesos está muy bien”, sentenciaba hace poco más de un año el actual presidente Alberto Fernández. La falta de confianza, de previsibilidad y no contar con un plan económico que defina nuestro norte hicieron que ese valor hoy ya casi se triplicara en este corto tiempo.

Durante todo el día de ayer existieron cruces de llamados telefónicos entre el presidente y el ministro Martín Guzmán. El titular de Economía explicaba que esta disparada del dólar se debía a las inconsistentes medidas aplicadas por el Banco Central.

Toda la artillería fue contra el titular de la entidad, Miguel Pesce, quien fue el que ganó la pulseada que definió el cierre del cepo para el dólar ahorro hace solo un par de semanas. Guzmán no estaba de acuerdo con esa medida y se lo hizo saber en su momento al presidente. Pero Fernández optó por respaldar a Pesce.

Hoy los pesos que ya no pueden ir al dólar ahorro van al paralelo, un mercado muy limitado que, ante pequeñas variaciones de la demanda, tiende a pegar saltos importantes como los que hoy estamos observando.

Pero claramente el dólar ahorro no es el problema de la economía del país. El tema es mucho más complejo. La falta de divisas en manos del Gobierno es lo que genera todas estas distorsiones que refleja el mercado.

Desde el círculo rojo del Gobierno no descartaban ayer una salida digna del titular del Banco Central. En Economía ya tienen el nombre. “Es difícil trabajar en sintonía con las actuales autoridades”, deslizaban desde el entorno de Guzmán.

Analistas del mercado aseguran que, aprovechando el fin de semana largo, el Gobierno debería evaluar cambios en la política monetaria para calmar las aguas.

El ministro Guzmán recibió esta semana el respaldo del presidente Fernández.

Tres días para generar algo de confianza antes de que la economía vuelva a entrar en crisis. Devaluación, desdoblamiento cambiario y modificaciones en los tributos para las exportaciones son algunas de las ideas que ya está analizando el equipo de Guzmán.

Pero desde las oficinas del Banco Central anticiparon que cualquier modificación en la política cambiaria no será aceptada por Pesce. “El presidente Fernández sabe que una devaluación llevará los niveles de pobreza a límites insoportables”, remarcaron allegados al titular de la entidad monetaria.

Será un fin de semana con mucho movimiento. El Gobierno es consciente de que no puede sostener este tipo de volatilidad en el tipo de cambio por mucho más tiempo. De ahí que no se descartan cambios en los próximos días sobre la actual política cambiaría e inclusive de funcionarios que, hasta ayer, eran claves para la gestión Fernández.

Datos clave

170.000 son los millones de dólares que están en manos del sector privado dentro del territorio nacional. Por falta de confianza, no se liberan. 12% es lo que saltó el dólar informal en solo una semana. En términos nominales pegó un salto de 17 pesos.

Fuente: Diario RN