Cada vez es más difícil atender a los pacientes ambulatorios en Neuquén

La saturación del sistema de salud por la pandemia del coronavirus ya es evidente. En Neuquén hay reportados 3.000 enfermos que cursan la enfermedad en sus domicilios. Hay solo 17 profesionales abocados a su atención.

La provincia de Neuquén superó los 14.000 contagios de coronavirus desde el inicio de la pandemia y mantiene más de 7.300 casos activos. El incremento exponencial de diagnósticos positivos a partir de agosto, con una mayor aceleración de contagios en septiembre, dejó al sistema sanitario tambaleando. Las terapias intensivas llegaron al 99%, la ocupación de cama está casi completa y hay más de 7.000 pacientes ambulatorios, según el último parte emitido.

La alta cifra de casos activos dificulta la atención no solo en las internaciones hospitalarias, sino también en el seguimiento de los pacientes domiciliarios.


Hasta fines de junio, el Sistema Integrado de Emergencias de Neuquén se hacía cargo del control de las personas con internación domiciliaria, 51 por aquel entonces. Hoy el área de Coordinación de Atención Domiciliaria (CAD), que funciona en el espacio DUAM, se encarga del seguimiento de los 3.000 pacientes ambulatorios de la capital neuquina: 60 veces más que en junio.

La cifra fue informada desde el Ministerio de Salud de la Provincia. Detallaron que el total de pacientes son controlados por 17 médicos –cinco médicos generales y 10 profesionales sin especialización– que hacen malabares para atender a cada uno de ellos.


Pese a que el CAD está organizado estratégicamente para dar respuesta a toda la demanda, reconocen que hay “puntos de fuga”. Así lo señaló el jefe de la guardia provincial de epidemiología de Neuquén, Facundo Cornejo.


La secretaria adjunta del Sindicato de Profesionales de la Salud de Neuquén (Siprosapune), Noemí Allemany, que a su vez es voluntaria, señaló que el retraso en los resultados de los testeos PCR es lo que más dificulta la tarea. Explicó que el recorrido que hace la muestra es lo que retarda la primera comunicación con el paciente: “La gente va a hacerse el hisopado, se cargan los datos y va al Laboratorio Central. Ahí tenemos un problema de cinco y seis días de demora”.

Una vez que el resultado es positivo, un médico del dispositivo de seguimiento ambulatorio llama a la persona para informarle sobre el resultado. Allí se inicia el seguimiento según su estado de salud. Allemany contó que si es un paciente leve se lo llama día por medio, pero si presenta síntomas más marcados o se trata de una persona de riesgo el control es diario.


Pero el seguimiento no es solo para la persona que dio positivo sino que también se entabla comunicación con los convivientes y los casos estrechos que, según afirmó la sindicalista, “siempre hay alguno”.


“Es un trabajo de locos”, afirmó Allemany, aunque recalcó que “está muy bien aceitado” gracias al sistema de historias clínicas digitales, concentrado en la plataforma los ANDES. Explicó que el sector de epidemiología carga los resultados positivos según las áreas, se informa al centro de salud correspondiente, “se hace un primer llamado” y después se continúa con el control desde el centro de salud más próximo al domicilio del paciente.


Pese a que sostuvo que el CAD es muy eficiente, afirmó que el seguimiento en “un 100% no existe”. “Puede fracasar. Hay algunos que prefieren los controle su obra social o un médicos privados, porque dieron un domicilio desactualizado o porque no te contestan”, detalló la médica. Recalcó que, de todas formas, “son muy pocos lo que se pueden pasar”.


Allemany afirmó que una parte de los pacientes ambulatorios complejiza los síntomas y deben solicitar asistencia médica e internación hospitalaria. Por eso, dada la saturación de la línea 107, muchos profesionales dan sus números particulares para que puedan tener una atención más rápida. La voluntad de los profesionales para atender toda la demanda existe, pero el aumento de los casos, con un promedio de 400 positivos por día, hace que no den abasto.

Era positivo pero del otro lado de la línea nadie atendía

El 24 de septiembre, Daniel y Mariela se hisoparon en el hospital de Centenario para saber si tenían coronavirus. El 28 los llamaron para confirmarles lo que sus síntomas ya les advertían: el resultado era positivo.
Como presentaban un cuadro estable, quedaron bajo internación domiciliaria y un seguimiento que tardó en llegar. Mariela comenzó a sentir que le costaba respirar, así que se comunicó al número habilitado para consultar ante la complejización de los síntomas, pero del otro lado de la línea nunca atendieron.
El llamado del sistema sanitario les llegó una semana después de la primera llamada, con la intensión de darles el alta. Pero como los dos seguían con síntomas puntuales, entre ellos fiebre, tos, dolor corporal, dificultad para respirar y dolor de cabeza, continuaron internación domiciliaria hasta el día de hoy, donde efectivamente les comunicaron que ya no transmitían el virus. En total estuvieron casi tres semanas aislados y fueron controlados tres veces.

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Este medio intentó contactarse con las autoridades del hospital Natalio Burd para conocer el total de pacientes ambulatorios, sin tener respuesta. La jefa del Área Programa, Eugenia Leaden, enfatizó que están “muy complicados”.
Centenario tiene 892 casos activos y 1437 diagnósticos positivos desde el inicio de la pandemia, con un promedio de entre 20 y 40 casos confirmados por día, en su mayoría con internación domiciliaria, según el último parte provincial.
Es una de las localidades que mayor cantidad de nuevos casos registra, junto a Neuquén capital.

En Plottier es difícil determinar el número

El Ricardo Nuñez es el jefe de Medicina General del hospital de Plottier. Explicó que a esta altura, donde hay transmisión comunitaria de coronavirus, “es difícil saber hoy en día” cuál es el total de pacientes ambulatorios con coronavirus.
Explicó que el aumento exponencial de casos positivos –con un promedio de 30 diagnósticos confirmados por día, 812 casos activos y 1317 personas contagiadas en total– dificulta el seguimiento de la internación domiciliaria: “No estamos ajenos”.
Sin embargo, desde el nosocomio han hecho un gran esfuerzo para ampliar la cantidad de personal y dar respuesta a la demanda. Nuñez contó que en los primeros meses de la pandemia, solo tres médicos hacían el control ambulatorio.

Síntomas que disparan la alarma

El jefe de Medicina General del Hospital de Plottier, Ricardo Nuñez, dio algunas pautas de alarma a tener en cuenta, dada la complicación para controlar a cada paciente ambulatorio.
“Dificultad para respirar. Se sienten como si hubiesen corrido, pero están sentados en una silla. Es una situación potencialmente grave. Nos tienen que llamar y nosotros los buscamos”, explicó.
Agregó que otra señal de alarma son los cuadros diarreicos. “Si la diarrea llegan a tener 20 deposiciones en el día, puede causar deshidratación”, indicó el profesional.

Fuente: Diario RN